La Hermandad del Soberano Poder vivió este domingo una jornada de especial trascendencia con la colocación de la primera piedra de su futura Casa de Hermandad, un proyecto largamente esperado por sus hermanos y devotos y que marcará un antes y un después en la vida corporativa de la cofradía.
La alcaldesa de la ciudad, María José García-Pelayo, participó tanto en la Función Principal de Instituto como en el posterior acto simbólico de inicio de las obras, que fue bendecido por el obispo de la Diócesis de Asidonia-Jerez, José Rico Pavés.
El acto contó con la presencia de miembros del Gobierno local y de la Corporación Municipal, la Junta de Gobierno de la hermandad, así como numerosos hermanos, devotos y representantes del tejido asociativo de la zona.
El nuevo edificio se levantará en unos terrenos de la calle Huelva, con una superficie de 492 metros cuadrados, cedidos en su día por el Ayuntamiento en régimen de concesión administrativa. Con este paso se materializa un anhelo histórico de la corporación, que podrá contar con unas instalaciones propias, dignas y funcionales, adaptadas a la intensa actividad que desarrolla durante todo el año.
Durante su intervención, la alcaldesa felicitó a los hermanos por “su constancia y su fe en este proyecto” y por el compromiso sostenido con su entorno, destacando que la colocación de esta primera piedra inaugura “un periodo ilusionante” que permitirá hacer realidad el sueño de disponer de una sede acorde a sus necesidades actuales.
Asimismo, subrayó el valor simbólico y social de la futura Casa de Hermandad, señalando que no se trata solo de iniciar una construcción, sino de “levantar un espacio de encuentro, de fe y de convivencia”, destinado a fortalecer las labores de culto, formación y acompañamiento espiritual.
La nueva Casa de Hermandad se proyecta así como un espacio abierto, en el que tradición, solidaridad y participación se den la mano, contribuyendo al fortalecimiento de la vida corporativa de la hermandad y a su proyección en el entorno.









