La candidata a la Presidencia de la Unión de Hermandades de Jerez, María Zarzuela, ha presentado este martes un requerimiento canónico ante el Obispado de Asidonia-Jerez solicitando la notificación formal y motivada del decreto por el que su candidatura fue declarada “no apta”, así como la suspensión cautelar del proceso electoral mientras se revisan las supuestas irregularidades detectadas.
La petición ha sido dada a conocer mediante un comunicado fechado este 19 de mayo en el que la candidata sostiene que la decisión adoptada vulnera el procedimiento recogido en la normativa diocesana que regula las elecciones al Consejo Local de Hermandades y Cofradías.
En el escrito, Zarzuela expresa en primer lugar su “respeto profundo” hacia la autoridad del obispo diocesano y asegura que su intención es resolver esta situación “dentro del cauce propio de la disciplina canónica”. No obstante, defiende su derecho a acudir a las vías que contempla tanto el ordenamiento canónico como el civil para la defensa de sus derechos “como fiel católica”.
Uno de los principales argumentos de la candidatura se centra en que el proceso electoral se desarrolla en dos fases “jurídicamente diferenciadas”. Según expone el comunicado, en una primera etapa únicamente debe elegirse al presidente y verificarse los requisitos del candidato a la Presidencia, mientras que la evaluación de los miembros de la Comisión Permanente correspondería a una segunda fase posterior.
En este sentido, la candidata considera que la Delegación Diocesana de Hermandades y Cofradías habría realizado un examen de idoneidad sobre personas que, según sostiene, “no son aún candidatos en sentido jurídico-canónico”, anticipando un procedimiento que no correspondería al momento actual del proceso electoral.
El comunicado también muestra preocupación por la publicación de la decisión de inadmisión en la web del Obispado antes de que la candidata hubiera sido notificada personalmente. A juicio de Zarzuela, esta circunstancia habría causado un perjuicio a su “buena fama”, derecho reconocido en el canon 220 del Código de Derecho Canónico.
Además del requerimiento presentado ante el Obispado, la candidatura ha ejercido ante el Delegado Diocesano de Protección de Datos el derecho de supresión y rectificación respecto a la nota publicada el pasado 15 de mayo en la página web diocesana.
En el texto, la aspirante a la Presidencia de la Unión de Hermandades insiste en que su único objetivo es que el proceso electoral se desarrolle “con plenas garantías canónicas para todos los candidatos”, apelando igualmente a la “paz cofrade” de la ciudad y al respeto a la dignidad de todas las personas implicadas.
Por último, Zarzuela deja abierta la posibilidad de acudir, si fuese necesario, a la Agencia Española de Protección de Datos y a otras acciones civiles contempladas en la legislación vigente, aunque subraya su voluntad de que el asunto pueda resolverse “en el ámbito propio del derecho de la Iglesia”.










