La Hermandad del Transporte celebró el pasado jueves 9 de julio la Solemnidad de San Cristóbal Mártir, patrón de los transportistas. La jornada, desarrollada en la Basílica de Nuestra Señora de la Merced Coronada, culminó con la entrega del Volante de Oro de San Cristóbal Mártir 2026, la máxima distinción que concede la corporación.
La Eucaristía estuvo presidida conjuntamente por el Rvdo. Padre Fabricio Kamgang Toumeni, O. de M., y el Rvdo. Padre Juan Jacinto del Castillo y Espinosa, párroco de Santiago el Real y del Refugio. Durante la celebración, la Hermandad reunió a hermanos, fieles y representantes institucionales en una tarde marcada por la fe, la convivencia y el reconocimiento.
Antes de concluir la misa se procedió a la entrega del galardón, que este año recayó en María Luisa Cuñado de Azcárate. Tras la lectura del acta por parte del secretario de la Orden del Volante de Oro de San Cristóbal, Francisco González Hernández, presidente honorario de la Orden, hizo entrega de la insignia a la homenajeada.
La Hermandad reconoció a María Luisa Cuñado de Azcárate por su brillante trayectoria profesional, su calidad humana, su cercanía y el compromiso mantenido durante años con la corporación. La homenajeada, conocida cariñosamente como Marisa en el seno de la Hermandad, recibió también un recuerdo conmemorativo realizado por el fotógrafo Miguel Ángel Castaño, de Albatros Fotografía.
Uno de los momentos más emotivos de la tarde llegó cuando la galardonada tomó la palabra para expresar su agradecimiento. En un mensaje cargado de emoción, dedicó unas sentidas palabras a Madre de Dios de la Misericordia, de quien es camarera, y manifestó el profundo cariño que siente por la Hermandad del Transporte.
A continuación, el Hermano Mayor trasladó la felicitación de toda la corporación a la homenajeada y agradeció la presencia de los asistentes. Entre ellos se encontraban antiguos galardonados con el Volante de Oro, representantes del Gobierno municipal y miembros de las hermandades de La Soledad, Nuestra Señora del Rocío y Nuestra Señora de la Cabeza, además de representantes de la Guardia Romana y de Lala Prieto, encargada de pronunciar el próximo Fervorín a Nuestra Señora de la Merced.
La jornada contó también con la presencia de Fernando Fernández Cabezuelo, Hermano Mayor de la Hermandad de la Esperanza Macarena de Sevilla, acompañado por varios miembros de su Junta de Gobierno. Su asistencia reforzó los lazos de unión y fraternidad que ambas corporaciones vienen estrechando en los últimos años.
La presencia de Madre de Dios de la Misericordia presidiendo el altar mayor de la Basílica otorgó al acto un significado especial, al ser precisamente su camarera la persona distinguida con el Volante de Oro de este año. Al término de la celebración, los asistentes inmortalizaron el momento a los pies de la imagen mariana.
Como es tradición, los actos continuaron en la Casa de Hermandad, donde María Luisa Cuñado de Azcárate firmó en el Libro de Honor de la corporación. También lo hizo el Hermano Mayor de la Esperanza Macarena, quien dejó escritas unas palabras de afecto hacia la Hermandad del Transporte y expresó su deseo de que este encuentro suponga el inicio de una relación aún más estrecha entre ambas corporaciones.
La convivencia concluyó con un Jerez de Honor en el patio de la Casa de Hermandad, poniendo el broche final a una jornada que, según destacó la corporación, quedará en el recuerdo de todos los presentes.
La Hermandad del Transporte agradeció finalmente la colaboración del Rvdo. Padre Fabricio Kamgang Toumeni y de toda la comunidad mercedaria, así como la participación del Rvdo. Padre Juan Jacinto del Castillo. También reconoció la aportación del Coro de Capilla San Pedro Nolasco, encabezado por José Carlos Gutiérrez, junto a la soprano y los músicos participantes, cuya interpretación contribuyó a realzar la solemnidad de la celebración.









