La bendita imagen de Nuestro Padre Jesús de la Sentencia y Humildad, titular de la Hermandad de la Yedra, fue la elegida por la Unión de Hermandades para presidir el tradicional Vía Crucis de las Hermandades, celebrado en la jornada del Primer Lunes de Cuaresma, 23 de febrero de 2026, en Jerez de la Frontera.
El acto, uno de los cultos externos más significativos del calendario cuaresmal jerezano, congregó a representaciones de las distintas corporaciones penitenciales de la ciudad, que acompañaron al Señor en un clima de recogimiento y solemnidad.
La sagrada imagen procesionó sobre andas plateadas cedidas por la Asociación Santa Cruz de la calle Fuente de Rociana del Condado, portando faroles cedidos por la Hermandad del Prendimiento de Cádiz. El conjunto se vio enriquecido por la peana utilizada para María Auxiliadora en el Oratorio Festivo, institución con la que la corporación mantiene una estrecha vinculación histórica. Para la ocasión, el Señor vistió la túnica morada bordada estrenada en 2018, realizada en los talleres de Santa Bárbara, una pieza de notable riqueza ornamental que realzó la impronta devocional de la imagen.
Ya en el interior de la Catedral, se celebró propiamente el Vía Crucis, que volvió a desarrollarse de forma itinerante por las naves del primer templo diocesano. Las catorce estaciones estuvieron marcadas por las cruces de guía de distintas hermandades de la ciudad: Paz de Fátima, Lanzada, Yedra, Clemencia, Salud de San Rafael, Judíos, Soberano Poder, Consuelo, Tres Caídas, Amargura, Prendimiento, Vera-Cruz, Redención y Oración en el Huerto. Cada uno de los misterios fue proclamado por parejas de lectores, en representación de la realidad cofrade y eclesial jerezana.
Entre los participantes en las lecturas se encontraron la delegada diocesana de Hermandades, Elena Gómez; el presidente de la Unión de Hermandades, José Manuel García Cordero; miembros de la permanente del órgano rector de las cofradías; el hermano mayor de la Yedra, César Díaz; así como anteriores hermanos mayores como José Carlos Morales e Ildefonso Roldán, y el pregonero de la Semana Santa de Jerez 2026, Juan Mera, entre otros. La representación del cabildo catedralicio estuvo a cargo de Luis Piñero y Miguel Ángel Montero Jordi.
Concluido el rezo de las estaciones, el Señor regresó a su sede canónica. En el traslado de ida, el cortejo estuvo acompañado por los sones de la Capilla Musical San Pedro Nolasco, que interpretó un repertorio acorde al carácter penitencial del acto. Ya en el regreso a la Plazuela, fue el Quinteto de Metales Passion quien puso el acompañamiento musical.
De este modo, Nuestro Padre Jesús de la Sentencia y Humildad se convirtió en epicentro de la espiritualidad cuaresmal jerezana, presidiendo un Vía Crucis que volvió a evidenciar la unidad y el sentido eclesial de las hermandades de la ciudad.








