La Diócesis de Asidonia-Jerez clausura este domingo 28 de diciembre el Año Jubilar 2025 con una solemne Eucaristía en la Catedral, presidida por el obispo, y con la participación destacada del Santísimo Cristo de la Viga, que regresará a su altar tras un año presidiendo el presbiterio como cruz única.
La Santa Iglesia Catedral acogerá a las 11:00 horas la Eucaristía Estacional de clausura del Año Jubilar 2025 a nivel diocesano, una celebración que pondrá fin a un tiempo de gracia especialmente significativo para la Iglesia universal y, de manera particular, para la Diócesis de Asidonia-Jerez. La misa estará presidida por Monseñor José Rico Pavés, Obispo de Asidonia-Jerez, y está llamada a congregar a toda la familia diocesana en torno al pastor de la Iglesia local.
El Año Jubilar 2025, convocado por el Papa Francisco mediante la Bula Spes non confundit –«La esperanza no defrauda»–, se ha celebrado bajo el lema «Peregrinos de Esperanza». Este Jubileo comenzó el 24 de diciembre de 2024 con la apertura de la Puerta Santa de la Basílica de San Pedro, en el Vaticano, y concluirá a nivel de Iglesia universal el 6 de enero de 2026, con el cierre de la misma.
Siguiendo las disposiciones del Santo Padre, el Jubileo ha sido celebrado también en las Iglesias particulares, permitiendo a los fieles participar de las gracias jubilares en sus propias diócesis. En este contexto, la Diócesis de Asidonia-Jerez culmina este camino jubilar con una Misa Estacional, expresión plena de la comunión eclesial, en la que el Obispo celebra la Eucaristía, rodeado de su presbiterio y del pueblo de Dios.
Con motivo de esta celebración diocesana, y para favorecer la máxima participación de los fieles, el Obispado ha decretado que en la ciudad de Jerez de la Frontera se supriman todas las misas coincidentes con la clausura del Jubileo, concretamente desde las 11:00 hasta las 13:00 horas del domingo 28 de diciembre de 2025. La Diócesis invita así a sacerdotes, diáconos, acólitos, lectores y fieles a unirse en esta celebración común que manifiesta la unidad de la Iglesia local.
De manera especial, la clausura del Año Jubilar contará con la participación de la Hermandad de la Viga. A la finalización de la Eucaristía, la bendita imagen del Santísimo Cristo de la Viga, que ha permanecido durante todo el año en el presbiterio de la Catedral como cruz única, será trasladada hasta su altar.
Este traslado tendrá un marcado carácter participativo, ya que podrá ser portada por todos los hermanos, fieles y devotos que lo deseen, en un gesto de comunión y devoción que pondrá el broche final al Jubileo diocesano.
Una vez concluido el traslado, la imagen del Santísimo Cristo de la Viga quedará expuesta en solemne besapiés extraordinario, que se prolongará hasta las 14:00 horas, permitiendo a los fieles venerar al Crucificado en una jornada cargada de significado espiritual.










