La Fundación Cajasol y la Unión de Hermandades de Jerez, con la colaboración del Ayuntamiento de Jerez, han reconocido este martes a una de las figuras más significativas del ámbito cofrade de la ciudad. Santiago Zurita Irigoyen, histórico hermano mayor de la Hermandad del Desconsuelo y principal impulsor de la restauración de la iglesia de San Mateo, ha sido distinguido con el Premio ‘Gota a Gota de Pasión’ 2026, en un acto celebrado en el Auditorio Cajasol dentro del ciclo ‘Tramos de Cuaresma’.
El galardón pone en valor toda una trayectoria de servicio a la vida cofrade y al patrimonio religioso jerezano, especialmente vinculada al barrio de San Mateo. Maestro de vocación antes incluso que cofrade, Zurita desarrolló durante años su labor docente en Guadalcacín, donde dejó una profunda huella entre sus alumnos. Allí impulsó representaciones de la Pasión de Cristo que alcanzaron notable repercusión, llegando incluso a emitirse en Televisión Española.
Posteriormente, ya como director de la oficina de la antigua Caja de Jerez en la pedanía, mantuvo su compromiso con la enseñanza, impartiendo clases en horario vespertino mientras continuaba intensificando su dedicación a la Hermandad del Desconsuelo, corporación de la que fue hermano mayor durante dieciocho años consecutivos, un periodo excepcional que requirió incluso permiso especial del obispo.
Sin embargo, el nombre de Santiago Zurita quedó definitivamente ligado a uno de los episodios más complejos del patrimonio eclesiástico jerezano. A mediados de los años noventa, los graves daños estructurales obligaron al cierre de la iglesia de San Mateo, poniendo en serio riesgo el futuro del histórico templo. Lejos de resignarse, Zurita encabezó una plataforma ciudadana para promover su restauración, movilizando apoyos institucionales y sociales durante los siete años que permaneció clausurado el templo, hasta su reapertura en 2002.
Aquel esfuerzo colectivo, liderado por el veterano cofrade, quedó resumido por él mismo en una frase que ya forma parte de la memoria reciente de la ciudad: “No parar, no parar y tener la colaboración de muchísima gente y de Jerez entero”.
A sus 86 años, Zurita continúa implicado en la vida de la parroquia, trabajando actualmente en la recuperación del Sagrario de San Mateo, una muestra más de su permanente compromiso con el patrimonio de la ciudad.
El acto de entrega estuvo acompañado por diversos momentos musicales que contribuyeron a subrayar el carácter emotivo de la velada. El quinteto ‘Passión’ abrió y cerró el homenaje con varias interpretaciones, mientras que el cantaor Manuel Fernández “Borrico de Jerez” protagonizó uno de los instantes más intensos al dedicar una saeta al homenajeado.
Uno de los pasajes más personales del acto llegó con la glosa dedicada al premiado, pronunciada por Francisco Zurita Martín, hijo del galardonado y actual hermano mayor de la Hermandad del Desconsuelo, quien destacó la profunda vinculación familiar con la corporación y con el barrio de San Mateo.
Durante la entrega del galardón, María del Mar Díez, delegada de la Fundación Cajasol en Jerez, destacó que este reconocimiento pretende ser “una forma simbólica de agradecer tantos esfuerzos en favor de este excepcional patrimonio”, subrayando además el compromiso de la entidad con la difusión y conservación de la cultura cofrade andaluza.
El Premio ‘Gota a Gota de Pasión’ se entrega cada Cuaresma a personas que han dejado una huella destacada en la vida cofrade jerezana. Su concesión marca además uno de los momentos centrales del programa ‘Tramos de Cuaresma’, el ciclo cultural con el que la Fundación Cajasol acompaña la preparación espiritual y cultural de la Semana Santa en las distintas ciudades andaluzas donde desarrolla su actividad.










