La Virgen del Silencio procesionará en el paso de palio de la Hermandad de Padre Pío en la Procesión Magna

Fotografía: Hermandad de Padre Pío

La Junta de Gobierno de la Hermandad de la Misión Redentora daba a conocer días atrás que ha alcanzado un acuerdo con la Hermandad de Padre Pío de Sevilla, para la cesión de su paso de palio para que la bendita imagen de María Santísima del Silencio procesione en la procesión Magna Mariana, que tendrá lugar el próximo 12 de octubre en nuestra ciudad.

El paso de la Santísima Virgen Madre de la Divina Gracia y su manto son obra del taller de los herederos de Esperanza Elena Caro y su candelería es del taller de Villareal.

El diseño y ejecución de los respiraderos ha sido realizado por Orfebrería Castilleja. Se desarrollan mediante un moldurón superior de formas y volúmenes. Toda esta repetición de formas la rompen las cartelas que se encuentran enriquecidas con ornamentación vegetal, donde se insertan medallones en los que se incluirá, en el respiradero frontal, el escudo corporativo de la Hermandad y el escudo de la ciudad de Sevilla; mientras que en el centro del respiradero frontal se anuncia una capilla. A su vez, en los medallones de los respiraderos laterales, se significa el carácter mariano de la obra con representaciones de las letanías de la Santísima Virgen.

Por otra parte, la gloria del techo de palio es una obra donada por el artista sevillano Rafael Rodríguez Benítez “Rafa Torres”. Por la relación que hay entre nuestra Hermandad y la Orden de los Carmelitas Descalzos, la advocación a la que está dedicada la Gloria es la de la Virgen del Carmen; la cual aparece en el centro de la obra, sentada con el Niño en brazos, que sostiene en su mano izquierda un escapulario. Está representada en la actitud protectora donde dos ángeles abren su manto y bajo él se encuentran dos Santos estrechamente vinculados al colectivo carmelita. Uno es Santa Teresa de Jesús, fundadora de la Orden, y el otro es San Juan de la Cruz, Titular de la Hermandad y que aparece abrazando el madero. A sus pies aparece el escudo de los Carmelitas Descalzos y alejado al fondo, la Santa Cruz en el Monte Calvario, que también se encuentra en el título de la hermandad.

Rematando la obra aparece el Espíritu Santo, representado por una paloma, dos ángeles que coronan a la Virgen y 8 querubines rodeando y completando la escena. La técnica empleada es la de óleo sobre lienzo de lino belga, con unas medidas de 112 cm de alto y 84 cm de ancho.