La Unión de Hermandades ha hecho públicos este miércoles los horarios oficiales de paso de las cofradías de la pasada Semana Santa, confirmando una tónica generalizada de incumplimientos en los tiempos previstos. Según los datos difundidos por el órgano rector, solo nueve de las 44 hermandades regresaron a sus templos a la hora fijada o antes, mientras que el resto acumuló distintos grados de retraso tanto en carrera oficial como en la recogida.
El informe recoge una comparativa detallada entre los horarios aprobados en el pleno de toma de horas y los registros reales en los distintos puntos de control —palquillos de plaza Aladro y plaza de la Asunción, entrada y salida de Catedral y recogida—. Además, se calcula el retraso propio de cada corporación descontando el tiempo heredado de las precedentes, lo que permite identificar con precisión las cofradías que más incidieron en las demoras globales.
De este análisis se desprende que las hermandades con mayores incumplimientos en la recogida fueron el Prendimiento, Los Judíos, Candelaria, Piedad y El Cristo. En cuanto a la acumulación de retrasos en carrera oficial, destacan Prendimiento, Candelaria, Soledad, Redención y Defensión.
Domingo de Ramos
La jornada inaugural cerró con unos 28 minutos de retraso acumulado, en una tarde relativamente contenida pero con incidencias destacadas. Angustias y Transporte concentraron buena parte de la demora, con 14 y 13 minutos respectivamente, condicionando el desarrollo del tramo final del día.
La Hermandad de la Borriquita, que abrió la jornada, logró recuperar parte del tiempo perdido en carrera oficial, ajustando su paso en los últimos compases. Sin embargo, su segundo paso, el palio de la Estrella, acusó el arrastre de la jornada y terminó recogiéndose con 38 minutos de retraso respecto al horario previsto.
En el lado opuesto, Coronación de Espinas cumplió con exactitud, mientras que Pasión y el Perdón incluso lograron adelantar sus horarios de recogida, ofreciendo una de las notas más puntuales del día.
Lunes Santo
El Lunes Santo presentó importantes oscilaciones en los tiempos, llegando a acumular hasta 37 minutos de retraso en carrera oficial, aunque la jornada logró recomponerse parcialmente tras el paso por Catedral.
La Candelaria fue la más afectada, con una recogida una hora y 12 minutos más tarde de lo previsto, siendo además la que más retraso propio generó. También destacaron los retrasos de la Cena y la Viga, en torno a los 40 minutos. Por el contrario, Paz de Fátima y Amor y Sacrificio ofrecieron una imagen de mayor control, adelantando sus horarios.
Martes Santo
Fue una de las jornadas más problemáticas, con 43 minutos de retraso acumulado, reflejo de un discurrir irregular en varios tramos. La Defensión destacó como la corporación que más incidió en el retraso global, seguida de Amor y Clemencia.
En la recogida, el impacto fue aún más evidente: la mayoría de hermandades superaron ampliamente la media hora de demora, con casos especialmente significativos como el del Desconsuelo, que regresó con más de una hora de retraso. Solo Bondad logró adelantar su horario.
Miércoles Santo
El Miércoles Santo estuvo condicionado por la falsa amenaza de bomba en el entorno del Arenal, aunque los datos reflejan que los retrasos ya eran notables antes del incidente. El Prendimiento, que cerraba la jornada, acumuló importantes demoras desde los primeros controles y terminó recogiéndose con casi hora y media de retraso.
La Amargura también se vio afectada, superando la hora de demora en su recogida tras modificar su itinerario de vuelta. Soberano Poder y Consuelo se movieron en retrasos cercanos a la media hora, mientras que Tres Caídas fue la única que logró adelantar su llegada, en una jornada marcada por ajustes sobre la marcha.
Jueves Santo
El Día del Amor Fraterno registró 26 minutos de retraso acumulado, con especial incidencia de la Redención, que generó unos 20 minutos de demora, sobre todo en el tramo entre Asunción y Catedral.
En la recogida, el balance fue claro: ninguna hermandad cumplió los horarios previstos. Los retrasos oscilaron entre los 17 minutos y los 44, con la Lanzada como caso más acusado. Algunas incidencias puntuales, como el percance en el palio de Vera-Cruz, también influyeron en el desarrollo de la jornada.
Madrugada del Viernes Santo
La Noche de Jesús fue, en términos generales, más ordenada en carrera oficial, con un retraso acumulado de solo 11 minutos. Sin embargo, la recogida volvió a evidenciar dificultades organizativas.
La Yedra, el Nazareno y la Misión acumularon retrasos significativos, llegando en algunos casos hasta bien entrado el día. En contraste, Santo Crucifijo y Cinco Llagas cumplieron con precisión, mientras que la Buena Muerte apenas registró incidencias.
Viernes Santo
El Viernes Santo mostró un comportamiento desigual. La Soledad fue incrementando su retraso a lo largo del recorrido hasta alcanzar media hora acumulada, que mantuvo en su recogida.
El Cristo, por su parte, logró ajustarse en carrera oficial, pero su entrada en el templo se demoró más de una hora, evidenciando nuevamente la diferencia entre el paso por carrera oficial y la recogida. Loreto y Las Viñas también cerraron con retrasos destacados.
Sábado Santo
La última jornada discurrió con unos 20 minutos de retraso acumulado en Catedral, aunque las principales incidencias se concentraron en el tramo final.
Santa Marta y Piedad, encargadas de cerrar el día, registraron demoras muy significativas en la recogida, superando la hora en el primer caso. La Mortaja también se retrasó, mientras que la Sacramental fue la excepción al lograr adelantar su horario en 25 minutos.
En conjunto, los datos oficiales de la Unión de Hermandades reflejan una Semana Santa en la que los retrasos fueron la norma y la puntualidad, la excepción, con especial incidencia en las últimas cofradías de cada jornada y en el tramo final de los recorridos.










