La Iglesia de Santiago ha conmemorado este domingo los diez años de su reapertura con una jornada que ha tenido como protagonistas a las imágenes vinculadas a la parroquia y al entorno del histórico templo. Una solemne eucaristía, presidida por el párroco, Juan Jacinto del Castillo, y un Besamanos Magno han servido para celebrar una efeméride que recuerda el regreso al culto de la iglesia tras más de una década cerrada.
El 23 de julio de 2016 Santiago volvía a abrir sus puertas después de once años clausurada. Diez años después, el templo vuelve a formar parte de la vida cotidiana del barrio y se ha convertido de nuevo en uno de sus principales referentes, en paralelo al proceso de recuperación que durante los últimos años se viene desarrollando en esta zona de la ciudad.
La celebración de este domingo ha permitido además reunir en distintos puntos del entorno a buena parte de las imágenes vinculadas a Santiago. En la iglesia han quedado expuestas Jesús del Prendimiento, María Santísima del Desamparo, el Santísimo Cristo de la Buena Muerte, María Santísima del Dulce Nombre, la Virgen de la Paz, la Virgen del Rosario y la Medalla Milagrosa.
El Besamanos Magno se ha extendido también a otros templos. En la Iglesia de la Victoria han podido contemplarse el Cristo del Descendimiento y la Virgen de la Soledad; en la Capilla del Calvario, el Santo Entierro y la Virgen de la Piedad; y en la Capilla del Cristo del Amor, la Virgen de los Remedios.
La jornada ha servido para poner de manifiesto la recuperación de la actividad en torno a Santiago, un proceso en el que han tenido un papel destacado los propios vecinos. La asociación Unidos por Santiago viene impulsando distintas iniciativas encaminadas a recuperar la actividad y la identidad de un barrio que ha experimentado importantes cambios en los últimos años.
La alcaldesa, María José García-Pelayo, asistió a la eucaristía y puso en valor precisamente la implicación de los vecinos en este proceso. Su presencia se produce además después del encuentro mantenido el pasado mes de julio con asociaciones y entidades del entorno para abordar, entre otras cuestiones, el futuro de las dependencias del antiguo Albergue Municipal de la calle Cantarería.
Diez años después de aquel 23 de julio de 2016, Santiago celebra así una reapertura que supuso recuperar para el culto uno de los templos más vinculados a la historia y la identidad de este barrio.










