La Semana Santa de Jerez 2026 ya cuenta con imagen anunciadora. El cartel fue presentado oficialmente este viernes 16 de enero en el espacio multimedia de los Museos de la Atalaya, en un acto organizado por la Unión de Hermandades, que reunió a autoridades, cofrades y representantes del mundo cultural de la ciudad.
La obra es original del artista jerezano Bruno Díaz Ríos, Doctor en Bellas Artes por la Universidad de Sevilla, y tiene como motivo central al Santísimo Cristo de la Expiración, una de las grandes devociones y uno de los iconos más reconocibles de la religiosidad popular jerezana. La imagen aparece rodeada de alegorías simbólicas profundamente vinculadas a la identidad histórica, cultural y devocional de Jerez.
El acto de presentación estuvo conducido por el comunicador y cofrade Óscar Torres, de la Hermandad de la Coronación de Espinas, y contó con una cuidada puesta en escena. La Banda Municipal de Música de Jerez, dirigida por Luis Alfonso Román, aportó el acompañamiento musical, junto a la intervención de la cantaora jerezana Lidia Hernández, que puso voz a una emotiva saeta.
Asimismo, se proyectaron tres piezas audiovisuales: un vídeo dedicado a la Semana Santa jerezana, un teaser previo al descubrimiento del cartel y un ‘making of’ que mostró el proceso creativo desarrollado por el autor durante los últimos meses.
En su intervención, Bruno Díaz Ríos agradeció el encargo recibido por la Unión de Hermandades y compartió una profunda reflexión sobre el sentido y la construcción de la obra. Según explicó, el cartel nace desde un profundo respeto a la tradición, pero con una clara voluntad de establecer un diálogo entre el pasado artístico de la ciudad y un lenguaje plástico plenamente contemporáneo, capaz de impactar, emocionar y rendir homenaje a la identidad devocional de Jerez.
El autor señaló que quiso rendir homenaje a los grandes artistas gráficos jerezanos de principios del siglo XX, reinterpretando el formato vertical, la contundencia visual y la fuerza comunicativa de aquellos carteles históricos. En este sentido, destacó el guiño explícito al cartel de Miciano de 1930, presente en el primer tercio de la obra mediante la imagen de la Catedral de Jerez en el pendón de la ciudad, así como el uso de una gama cromática basada en azules y amarillos y un esquema compositivo reinterpretado desde una visión personal.
La composición se articula a partir de un fuerte eje vertical dominado por la imponente figura del Cristo de la Expiración, en torno al cual se desarrolla un relato simbólico en forma de eclipse. El artista explicó que el sol situado sobre la cabeza de Cristo alude a su condición de Luz del mundo, reforzando la jerarquía compositiva y el impacto visual, mientras que la vela, identificada simbólicamente con el pendón de la ciudad, remite a la historia de Jerez, su Reconquista y su identidad.
La personificación del sol, la luna y el eclipse introduce, según el autor, un mensaje de fondo claro: tras la oscuridad siempre vuelve la luz, como símbolo de la Resurrección. Este planteamiento le permitió adentrarse en un territorio más onírico, rindiendo homenaje a referentes artísticos como Sargent, Velázquez o Fortuny.
Desde el punto de vista cromático, la obra se sustenta en una paleta intensa y contrastada, con un uso decidido de colores complementarios y vibrantes, donde el color se convierte en un elemento esencial del lenguaje expresivo. Los rojos, cargados de pasión y sacrificio, dialogan con azules y verdes profundos, que aportan recogimiento, equilibrio y espiritualidad, todo ello reforzado por una pincelada visible y muy personal.
La tipografía ocupa también un papel destacado. La palabra “JEREZ”, situada en un punto estratégico y de carácter casi cinematográfico, utiliza tipos inspirados en las tradicionales etiquetas de vinos del Marco de Jerez, en contraste con un grafismo más contemporáneo para el resto del texto, reflejando así la dualidad entre tradición y vanguardia que define a la ciudad.
El cartel de la Semana Santa de Jerez 2026, en palabras de su autor, mira al pasado para construir el presente, aunando devoción, identidad, personalidad y lenguaje contemporáneo en una imagen potente y reconocible, donde todo parece moverse excepto la figura impasible del Cristo, que permanece inalterable a través del tiempo.
Cerró el acto el presidente de la Unión de Hermandades, José Manuel García Cordero, junto al teniente de alcaldesa del Ayuntamiento de Jerez, Agustín Muñoz, quienes expresaron su deseo de que la próxima Semana Santa sea esplendorosa y pueda desarrollarse con plena normalidad en las calles de la ciudad, ofreciendo así una celebración a la altura de la fe y la tradición cofrade jerezana.










