La Hermandad del Resucitado ha hecho públicos los acuerdos alcanzados en su último Cabildo General de Hermanos, decisiones que nacen de una reflexión profunda sobre el modo de celebrar y anunciar la Resurrección del Señor a través de los signos propios de su Procesión Gloriosa.
Según explican desde la corporación, esta reflexión no responde a modas, presiones externas ni planteamientos estéticos, sino al deseo sincero de vivir y expresar la fe con mayor fidelidad al misterio que se celebra. La Hermandad recuerda que las expresiones de la piedad popular no son un fin en sí mismas, sino un medio al servicio del mensaje cristiano, llamadas a ser transparentes al misterio que anuncian.
Uno de los acuerdos más significativos es la decisión de no utilizar el antifaz en la Procesión Gloriosa del Domingo de Resurrección. La Hermandad fundamenta esta medida en la distinción entre el carácter penitencial de las procesiones de Pasión y el carácter pascual y proclamativo de la celebración del Domingo de Resurrección. Mientras el antifaz simboliza el anonimato, el arrepentimiento y el camino interior del penitente, la procesión gloriosa invita a los hermanos a presentarse como testigos visibles de la Resurrección, con el rostro descubierto.
Desde esta clave, mantener una prenda históricamente vinculada al ámbito penitencial en una celebración gloriosa podría inducir a una lectura equívoca del signo y oscurecer el mensaje pascual que se desea anunciar. Por ello, la Hermandad considera que no resulta coherente conservar signos penitenciales en una procesión que celebra la victoria de Cristo sobre la muerte.
En coherencia con lo aprobado, en la próxima Semana Santa los hermanos procesionarán con túnica y capa, y sin antifaz. Asimismo, una vez concluida la Semana Santa, se pondrá en marcha un proceso de estudio y reflexión mediante la creación de una comisión, integrada por hermanos de la corporación, con el objetivo de profundizar en el diseño de un hábito propio para la Procesión Gloriosa, desde criterios teológicos, litúrgicos, históricos y pastorales.
El Cabildo General ha acordado también retirar del culto la actual Imagen del Santísimo Cristo Resucitado el próximo 9 de febrero, tras la celebración de una Misa de Acción de Gracias por las abundantes gracias espirituales recibidas a lo largo de los años. El destino definitivo de la imagen se articulará mediante una cesión, con la condición expresa de que se mantenga el culto público, estando aún pendientes algunos aspectos que serán comunicados oportunamente.
Finalmente, la Hermandad invita a todos los jerezanos a participar en la bendición de la nueva Imagen del Santísimo Cristo Resucitado, que tendrá lugar el 15 de febrero a las 13:00 horas, en la Parroquia de San Dionisio, durante una Solemne Eucaristía presidida por el Sr. Obispo. Durante toda la jornada, la nueva imagen permanecerá en veneración de los fieles.









