La Santa Iglesia Catedral de Jerez acogió este pasado 25 de julio, festividad de Santiago Apóstol, patrón de España, la toma de posesión del nuevo Consejo de la Unión de Hermandades de Jerez, presidido por Froilán Solís Merino, quien inicia un mandato de cuatro años al frente de la institución tras resultar elegido el pasado 8 de julio en segunda vuelta, sucediendo en el cargo a José Manuel García Cordero.
La solemne Eucaristía estuvo presidida por el obispo de Asidonia-Jerez, Monseñor José Rico Pavés, y contó con la asistencia de autoridades municipales y provinciales, representantes del ámbito judicial y numerosos hermanos mayores de las hermandades y cofradías de la ciudad. Entre los asistentes se encontraba la alcaldesa de Jerez, María José García-Pelayo, acompañada por miembros del Gobierno municipal.
Durante su homilía, José Rico Pavés centró su reflexión en las palabras de Jesucristo recogidas en el Evangelio, «No será así entre vosotros», para recordar que el servicio dentro de la Iglesia debe estar siempre guiado por el Evangelio y no por criterios de poder, protagonismo o intereses humanos.
El prelado recordó el testimonio de Santiago Apóstol, cuyo martirio refleja que la verdadera medida de la evangelización es la fidelidad a Jesucristo y no el reconocimiento humano, animando a asumir con confianza la cruz del Señor y a desempeñar cualquier responsabilidad eclesial con la mirada puesta en Cristo.
Asimismo, destacó las palabras de san Pablo sobre el tesoro de la fe conservado «en vasijas de barro», subrayando que la misión de la Iglesia no depende de las capacidades humanas, sino de la acción de Dios, e incidió en que la tradición cristiana debe entenderse como una realidad viva que permita «recibir, custodiar y transmitir» la fe.
Dirigiéndose expresamente al nuevo Consejo de la Unión de Hermandades, el obispo afirmó que la toma de posesión y el juramento de fidelidad representan un compromiso público de servicio a la Iglesia, señalando que la labor de la Permanente será verdaderamente fecunda si mantiene siempre a Cristo crucificado como referencia, afronta las dificultades con confianza y sitúa por encima de cualquier otro interés el cuidado de la vida espiritual de los fieles.
En su intervención también recordó las enseñanzas del papa León XIV, quien ha advertido de que la religiosidad popular no puede convertirse en una pieza de museo, sino que debe seguir siendo una fuente de vida para la Iglesia. En este sentido, evocó igualmente la definición de san Juan Pablo II, que calificó la piedad popular como una «escuela de vida cristiana», una realidad que hizo extensiva a las hermandades y cofradías.
Antes de concluir la celebración, José Rico Pavés animó a las corporaciones a reforzar su compromiso evangelizador mediante el cuidado de la vida espiritual de sus hermanos, la promoción de la familia cristiana, la transmisión de la fe y el fomento de las vocaciones, encomendando al nuevo presidente, a los miembros de la Permanente y a las juntas de gobierno que recientemente han iniciado su mandato a permanecer siempre fieles al Evangelio.
Tras la celebración, la alcaldesa de Jerez, María José García-Pelayo, felicitó a Froilán Solís y al resto de integrantes del nuevo Consejo, a quienes trasladó sus mejores deseos para esta nueva etapa al frente de la institución. La regidora destacó que «nuestras hermandades son una parte fundamental de la identidad de Jerez» y expresó la disposición del Ayuntamiento a seguir colaborando con las cofradías, fortaleciendo su relación con la ciudad y apoyando su actividad.
El nuevo Consejo de la Unión de Hermandades está integrado por Mercedes Aleu Hernández, como vicepresidenta; Clara E. Cauqui Arellano, secretaria; Blas Márquez Lebrón, tesorero; Rocío del Ojo Sánchez, consejera delegada de Comunicación; Alfonso Muñoz López y Antonio Baurre Martínez, consejeros; David Puerto Román, consejero delegado de Horarios e Itinerarios; Claudia Becerra Becerra, consejera delegada de Juventud; José Manuel Romano Pacheco, consejero delegado de Glorias; José María Garrido Mateos, consejero asesor en Seguridad; y Pablo José Torregrosa Sabio, adjunto a la Permanente.
La nueva Permanente afronta un mandato de cuatro años, adaptado a la normativa diocesana aprobada para los consejos locales de hermandades, con el objetivo de reforzar el servicio a las corporaciones y estrechar la colaboración entre la institución, las cofradías y la Iglesia diocesana.











