La pedanía rural de Cuartillos volvió a convertirse en la tarde del Sábado de Vísperas en el primer punto de la campiña jerezana donde se anuncia la llegada de la Semana Santa. Un año más, la Agrupación Parroquial de Nuestro Padre Jesús de la Paz, María Santísima de la Esperanza, Nuestra Señora del Rocío y San Bruno fue la encargada de abrir el calendario de las procesiones de vísperas, llevando a la calle al Nazareno de Cuartillos.
A media tarde se abrían las puertas de la Iglesia de Nuestra Señora de la Paz, desde donde comenzaron a salir los primeros nazarenos que, entre el recogimiento de los vecinos, recorrieron las calles de esta barriada rural en una jornada que ya se ha consolidado como antesala de la semana de pasión en la zona rural de Jerez.
La salida de este año llegaba además marcada por un importante estreno patrimonial. La agrupación parroquial presentaba por primera vez en la calle la nueva talla de Simón de Cirene, obra del imaginero José María Leal. La imagen viene a completar el conjunto escultórico que la corporación anunció hace ahora once años, dando así un nuevo paso en el desarrollo artístico del paso procesional.
La nueva talla representa a Simón de Cirene con los pies flexionados y en actitud de esfuerzo, ayudando a portar la cruz a Nuestro Padre Jesús de la Paz. Una escena de marcado carácter evangélico que, desde este año, acompañará al Señor en sus salidas procesionales, enriqueciendo la composición del misterio y dotándolo de mayor dinamismo.
El acompañamiento musical volvió a correr, por segundo año consecutivo, a cargo de la Agrupación Musical La Sentencia, cuyos sones se dejaron escuchar tras el paso del Nazareno de Cuartillos, poniendo el contrapunto musical a una procesión que, con el paso de los años, se ha consolidado como el primer anuncio de la Semana Santa en la campiña jerezana.










