La alcaldesa de Jerez, María José García-Pelayo, ha presidido el acto de bendición e inauguración de un retablo cerámico dedicado a la Virgen de la Paz en su Mayor Aflicción, titular de la Hermandad del Santísimo Cristo de la Coronación de Espinar, con motivo de los 100 años de la llegada de la corporación al barrio de La Albarizuela.
El acto, celebrado en la calle Bizcocheros, contó con la presencia del teniente de alcaldesa Jaime Espinar, la delegada municipal Nela García, el hermano mayor de la Hermandad, Francisco Javier Román, miembros de la Junta de Gobierno, numerosos hermanos y devotos, así como el autor del azulejo, el ceramista Israel Jiménez.
Durante su intervención, la alcaldesa felicitó a la Hermandad y al artista, subrayando que el azulejo es “un regalo no sólo para la Hermandad, sino para toda la ciudad de Jerez, profundamente creyente y cofrade”, calificando el acto como “un acontecimiento histórico”. García-Pelayo destacó además que el retablo “protege no sólo a la Hermandad, sino a todo Jerez”, mostrando el agradecimiento del Ayuntamiento y recordando el profundo cariño que la ciudad profesa a la Virgen.
Asimismo, la alcaldesa señaló que esta iniciativa es “una magnífica forma de celebrar el centenario de la llegada de la Hermandad a La Albarizuela”, felicitando también a los anteriores hermanos mayores por el cuidado y el cariño puestos en la organización de esta efeméride. De igual modo, resaltó el orgullo que supone que la Virgen luzca la Medalla de Oro de la Ciudad, concedida no sólo como reconocimiento a la imagen, sino a toda la Hermandad.
Por su parte, el hermano mayor, Francisco Javier Román, tuvo un emotivo recuerdo para la hija del autor del azulejo y agradeció, en nombre de todos los hermanos, “haber hecho posible un sueño largamente esperado por muchos, incluidos aquellos que ya no están”. En este sentido, afirmó que “desde hoy la Virgen es una vecina más de la calle Bizcocheros”. También expresó su agradecimiento al Ayuntamiento por las facilidades ofrecidas durante todo el proceso y a hermanos, devotos, vecinos y comerciantes del barrio que han contribuido económicamente para hacer realidad este proyecto.
El retablo, bendecido por el párroco y director espiritual de la Hermandad, Enrique Soler, representa a la Virgen de la Paz en su Mayor Aflicción vestida de Reina, tal y como procesiona en su paso de palio cada Domingo de Ramos, portando la Medalla de Oro de la Ciudad, concedida el 14 de junio de 2025 e impuesta a la imagen el 20 de septiembre de 2025. El azulejo queda ubicado en la intersección de las calles Bizcocheros y Valientes, uno de los enclaves más significativos del barrio y punto especialmente emotivo para la Hermandad cada Semana Santa.
De manera previa a la inauguración y bendición del retablo, se rezó el Santo Rosario en la parroquia de San Pedro, presidido igualmente por el padre Enrique Soler, en un ambiente de recogimiento y acción de gracias por este hito histórico para la Hermandad y para el barrio de La Albarizuela.









