![]() |
Antigua y Fervorosa Hermandad y Cofradía de Nazarenos del Santísimo Cristo de la Viga, Nuestro Señor San Salvador y Nuestra Señora del Socorro
|
Sede canónica:
Santa Iglesia Catedral. La antigua Colegiata, antes templo de Nuestro Señor San Salvador y aún antes, mezquita mayor, fue erigida en 1.980 sede catedralicia de la Diócesis de Asidonia - Jerez mediante Bula emitida por el Papa Juan Pablo II.
Su construcción, sobre las ruinas de un templo anterior, tiene lugar entre los años 1.695 y 1.778, ante la necesidad de dotar a Jerez de un adecuado templo.
El templo es de cinco naves más crucero que forman una cruz latina, airosamente visible al exterior y justificando el hermoso vuelo de arbotantes. Es ecléctico en las soluciones adoptadas en la planta de salón, en el alzado, con pilares que acogen semicolumnas clásicas al lado de aparentes haces de baquetones de inspiración gótica.
Las bóvedas, todas de crucería, presentando mayor decoración las que cubren las naves centrales, son debidas a Juan de Pina. Sobre el presbiterio, sin embargo, se alzan pechinas, tambor octogonal y la clásica cúpula de Torcuato Cayón. Al exterior, pese al empaque de los arbotantes y estribos, impera el gusto barroco gracias al triple pórtico de fachada.
En su interior son interesantes sus capillas de las Ánimas, la dedicada al Cristo de la Viga, la de la Inmaculada y la del Sagrario. En la actualidad el Cristo de la Viga está colocado en la cabecera de la nave del Evangelio y la Virgen del Socorro en la nave de la Epístola.
Dada las características de la Catedral, no hay capillas sino retablos adosados a sus muros. El retablo del Cristo de la Viga es de estilo rocalla, de un solo cuerpo. Su composición está supeditada a una gran hornacina curvilínea que acoge a la Imagen. La hornacina arranca de la mesa de Altar. El retablo queda enmarcado por un pabellón que se remata con corona real. Fué colocado ahí en 1.778 por Jacome Baccaro.
La torre de ascendencia mudéjar, dispuesta de forma independiente al resto del edificio fue, posiblemente, minarete de la mezquita cristianizada. Los cuerpos superiores de campanario fueron construidos entre los siglos XVI y XVIII.
Referencia histórica:
El Cristo de la Viga procesiona el Lunes Santo desde el año 1926, aunque no tendrá cofradía propia hasta el año 46. A finales del siglo XVII se organizó una cofradía para rendir cultor a ésta imagen, y su salida se dieron siempre en ocasiones muy especiales (sequía, epidemias, ...). El paso de misterio se labró en el año 1928 para la Hermandad del Santo Crucifijo; fueron el carpintero José Asencio Vivero y los hermanos Cintado quienes hicieron las tallas. Se adquirió en 1947 para esta hermandad. Del año 60 son los cuatro portahachones.Iconografía:
Representa a Cristo Crucificado en el momento de su muerte, que se convulsiona de dolor y le pregunta al Padre "Eloí, Eloí, lama sabactaní?" (esto es, "Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?").
Túnica:
Túnica y antifaz de color negro, con botonadura de color púrpura al igual que la capa donde lleva el escudo bordado en oro de la Hermandad y el fajín, siendo éstos de raso. Llevan guantes negros.
Imaginería:
Crucificado de estilo gótico que data de finales del siglo XV o principios del XVI. Fue restaurado a finales de 2000 por Enrique Ortega Ortega.
Paso de misterio:Paso de palio:
El techo del palio es de terciopelo rojo. En 1978 estrenó cinco medallones de plata cofradiera, repujados y policromados obra de Luís Jiménez González. En la gloria, el Salvador, titular de la Hermandad y de la Santa Iglesia Catedral, la Virgen de la Merced, la Virgen de Consolación, San Dionisio y el Beato Juan Grande. Los bordados obedecen al boceto de Pedro Ramírez Pazos, realizados por el grupo de jóvenes de la Hermandad, bajo su dirección.Estos trabajos comenzaron en el año 1985 y finalizaron en 1991.
Las caidas del palio son de estilo sevillano, la parte superior es de terciopelo rojo, el resto de malla roja y se rematan con unos enorme flecos de pasamanería. Boceto de Pedro Ramírez Pazos.
Este palio recuerda mucho a los palios antiguos por la composición, elementos y por el poco espacio que hay entre ellos.