![]() |
Antigua y Venerable Hermandad de Nuestra Señora de las Angustias
|
Sede canónica:
La primera fecha que nos dan las crónicas de la ermita del Humilladero, situada al final de la Corredera, en el llano del Baluarte, es 1567. En esta crónica se dice que "en 18 de abril de ese año el Concejo jerezano acordó dar una aranzada de tierra a Juan Pecador para que labrase un hospital en la ermita del Humilladero que está en el baluarte arrimado al sitio de la madera" (este hospital no se llegó a construir pues a san Juan Grande se le cedió el hospital de San Sebastián). También dice que la ermita estaba a cargo de los vecinos y era un sitio cómodo y conveniente. El lugar era llamado del baluarte por existir allí un pequeño fortín, de forma triangular, bastión defensivo, de los muchos que tuvo Jerez, ciudad fronteriza, con gran necesidad de torres, atalayas o fortines que avisaran de la proximidad de algún peligro o sirvieran de refugio a la población campesina. Normal era que junto a un baluarte defensivo se levantara una cruz de humilladero ante la que invocar ayuda divina. El momento en que la cruz pasó a ser ermita se desconoce, pero la familiaridad con la que se nombra en las crónicas del siglo XVI hacen de ella un lugar muy antiguo y conocido ya en la época. En 1567 don Fernando de Morla cedió en depósito a la ermita una imagen que había pertenecido a sus padres y abuelos y que había estado colocada en el portal de su casa. Se trataba de una imagen de la Virgen María con el Señor muerto en sus brazos y llevando en su pecho un corazón atravesado con siete puñales, uno por cada uno de los dolores de la Virgen. En 1567 don Fernando la donó a a la ermita definitivamente y pronto se la conoció como Virgen de las Angustias, dando nombre a la capilla y al llano en el que se encontraba. En estos años se formó una hermandad en torno a la imagen, hermandad que se unió en 1724 a los Siervos de María y a la que en los primeros años del siglo XVIII la ciudad concede sitio para ampliar su capilla. La pequeña ermita ya se había ampliado en 1685 y se le había añadido un cuerpo de iglesia. En el siglo XVIII se le construye la capilla mayor y el crucero, inaugurándose este nueva iglesia en 1735. Por entonces ya hacía muchos años que la capilla había dejado de ser ermita, que en aquel extenso llano se habían asentado los hermanos de la Trinidad y que numerosos vecinos habían confiado sus vidas a aquel hermoso lugar que miraba al porvenir y que se convirtió en el primer ensanche de Jerez por Oriente.
Con la revolución de 1868 la iglesia fue clausurada, despojada de todos sus altares y convertida en club republicano. La Virgen de las Angustias fue acogida en la iglesia de la Trinidad hasta que en 1872 la capilla se reabre al culto, para ser ocupada unos años más tarde por la comunidad de monjas de San Cristóbal, donde fundan su convento. En 1924 esta comunidad se traslada al Puerto de Santa María, y ese mismo año la hermandad de Nuestra Señora de las Angustias se reorganiza y se hace cargo de la capilla.
Lola Cruz de Sola
"Viejas ermitas jerezanas"
Jerez en Semana Santa. 1998.
Referencia histórica:
La devoción jerezana a Nuestra Señora de las Angustias puede remontarse a los años posteriores a la reconquista de la ciudad por Alfonso X el Sabio en 1264. En el lugar denominado "la Corredera" (así llamado por ser el sitio donde la nobleza de la época realizaba juegos de cañas y carreras a caballo), se había levantado un "humilladero" (o pequeño oratorio), en el que se encontraba una imagen de Nuestra Señora, a la que se encomendaban los caballeros antes de sus escaramuzas tanto de juegos como de guerras.
Ya a mediados del siglo XVI, la imagen venerada en aquel sencillo humilladero era denominada como la Virgen "de los Siete Cuchillos", la cual representaba a Nuestra Señora con el cuerpo exánime de su Hijo en los brazos.
En 1567 el hoy Patrono de la diócesis de Jerez, el religioso hospitalario San Juan Grande, quiso fundar junto a aquella capilla un hospital que albergase a enfermos convalecientes e incurables. En 1578 don Fernando de Morales, mediante escritura, dona a la Hermandad allí radicada (aunque no constituida aún de modo canónico) la imagen de Nuestra Señora, propiedad de sus antepasados, y que se veneraba desde muchos años atrás en el citado humilladero.
En 1632 la Hermandad de las Angustias es constituida de un modo canónico y legal. Será en 1724 cuando el religioso agustino fray Manuel Tercero de Rozas (muy conocido en Jerez por haber residido allí) obtenga del papa Benedicto XIII (gran impulsor de la devoción a la Virgen Dolorosa) el que la Cofradía jerezana de las Angustias sea elevada al rango de Orden Tercera Servita, lo cual se llevó a cabo mediante documento expedido por el prior general de los Siervos de María, fray Sotegno Mª Cavalli, firmado por su Curia Generalicia de San Marcelo de Roma, con fecha de 22 de septiembre de 1725.
Es en esta época servita cuando la Corporación obtiene del Cabildo de la ciudad en 1730, la concesión de ocho varas de tierra para ampliación de la primitiva capilla, adquiriendo el templo las dimensiones que aún hoy se pueden apreciar. Junto a esta obra se creó una hermosa alameda adyacente a la que se le daría (y se le sigue dando) el nombre de "Plaza de las Angustias". De estos años es también el hermoso camarín que acoge la imagen de Nuestra Señora de las Angustias, y que con un género de visión apocalíptica y sobre una superficie oval, enmarca permanentemente a la Señora de los "Siete Cuchillos". Restaurado en 2001 por doña Carmen Martín Mochales -restauradora del Museo Arqueológico jerezano-, presenta actualmente todo su esplendor original.
En la revolución de 1868 el templo es convertido en club republicano y capilla luterana sucesivamente, siendo guardada la imagen de Nuestra Señora en casa de su camarera hasta 1872, en que regresa a su templo. En la capilla se establecieron entre 1879 y 1880 los padres carmelitas, y de 1881 hasta 1922, las Canónigas Regulares del Espíritu Santo. Durante la etapa de estas religiosas la hermandad no pudo estar establecida canónicamente en su templo de siempre (por prohibirlo el Derecho Canónico vigente entonces), pero sí se siguió tributando culto a la Virgen de las Angustias, que durante varios siglos ha permanecido como una de las advocaciones más queridas por los habitantes de Jerez.
Ante la imposibilidad de seguir como Corporación Servita por la prohibición antes mencionada, será en 1910 cuando el prior general de la Orden de los Siervos de María, mediante documento, erija en otra iglesia jerezana una Hermandad Servita de la Virgen Dolorosa, unida a la popular Cofradía del Prendimiento. En 1925, nuevamente y tras la marcha de las religiosas, vuelve a establecerse la hermandad en su capilla, que desde entonces se ha convertido en el "santuario" jerezano consagrado al culto de la Madre Dolorosa y que, junto a las basílicas de la Merced y del Carmen, constituye el triple eje de la devoción jerezana a la Santísima Virgen. Los cultos previos al Viernes de Dolores, la salida procesional del Domingo de Ramos, el triduo de septiembre, junto a la misa y sabatina semanal, muestran claramente el arraigo devocional de la Señora de los Siete Cuchillos.
Carmelo María Santana, Pbro.
España, tierra de María. Andalucía, págs. 93-95
Extraído del libro "María, madre de la Hispanidad", de Martínez Puche, J.A. (2002)
Editorial Edibesa.
Túnica:
Túnica de cola de color negro, con antifaz del mismo color y cinturón de esparto.Imaginería:
- Nuestra Señora de las Angustias:
La antigua imagen de Nuestra Señora de las Angustias databa de mediados del si glo XVIII y estaba realizada en barro cocido. En 1925, Alfonso Gabino realizó un nuevo rostro tallado en madera. En 1940, Ramón Chaveli Carreres le construye un nuevo cuerpo. La imagen del Señor es también obra de Chaveli, bendecida el 18 de octubre de 1942. El Cristo antiguo (s. XVII), talla barroca de madera de autor desconocido, fue restaurado en 2001 por Agustín Pina Calle, y se conserva en la Casa de Hermandad.

